Ir al contenido principal

Primero la nieve antes que la insipiración.

Por Edgardo Jiménez
Estaba yo encerrado, leyendo periódicos de aquí y de allá, cuando un amigo me llamó y por teléfono me dijo: "Ya viste que está nevando". Por un instante no comprendí su mensaje, pero unos cuantos segundos más tarde levanté la mirada hacia la ventana y comprobé que era cierto. De inmediato tomé mi chamarra y salí. La nevada duró tres minutos y los copos de agua helada eran como diminutas hojas de árboles que al caer sobre mi mano extendida se derretian.

No es la primera vez que presencio una nevada. Hace algunos meses vi otras mucho peores; no obstante esta, la de hoy, fue la primera nevada de este invierno. Lo curioso es que muchas personas ni siquiera se percataron del evento. Resulta algo tan regular que no merece una rápida mirada a la ventana para muchos. Podría decir que es una de tantas vanalidades en la vida que nos recuerdan que estamos vivos y que nuestro tiempo esta corriendo.

Muchos saludos a todos los buenos amigos y parientes que revisan este sitio y que se descepcionan del mismo por mi constante inconstancia. La inspiración, al parecer, se fue con el verano, o bien, con la estabilidad, pues como aseguró Federico Fellini, los mejores momentos para la creación artística son acompañados de una depresión.

Entradas más populares de este blog

Juste d’y penser…, les frissons reviennent

Mon pays, ce n’est pas mon pays, c’était juste toi !

Je sais que tu ne le lis jamais. Je sais que ce n’est pas parce que tu t’en calice de ce que j’écris, c’est uniquement que ça ne t’intéresse pas de tout. Il faut que je te le dise. Je suis en colère pour ce que tu es en train de nous faire. Je suis déçu. J’ai peur. Je suis énormément triste. Ce n’est pas parfait, je sais mais, est-ce que quelque chose est parfaite ? Il semble que finalement je t’ai perdu, malgré touts mes efforts. Il semble que tu ne veux pas voir ce que nous avons construit ensemble. J’espère que le temps te donnera la raison et qu’un jour on se trouvera par hasard avec ce qu'on cherchait depuis longtemps. J’ai de la difficulté à y comprendre... C’est certain que je vais pleurer pour toi, mais tu ne le verras pas parce que c’est toi qui m’appris à ne jamais montrer mes sentiments. Pour tout ça, merci !
La pensée vole et les mots vont à pied. Voilà tout le drame de l'écrivain. Julien Green